Es un poco tarde, la noche esta desierta, fría, eterna.

Entre las sabanas de mi cama y una ventana abierta me envuelvo en el deseo de tenerte,
besarte,
dejar pasar las horas mientras deleitamos nuestras almas.

Vestigios de un sentimiento mal herido,
soledades a medias,
llena de acertijos,
viéndome en la lúgubre desesperanza,
donde canciones me rodean,
injertándome espíritus de llanto y de tristezas.

¿Será que la nube voló dejándome aquí enterrada? ¿Será que tu espectro y el mío nunca debieron cruzarse?

Una brisa de tormenta esta por llegar,
congela poco a poco este corazón latente,
quisiera detener los segundos,
quisiera sentir,
quisiera acabar atada a tu amor,
entrecortar el aire que exhalas cuando estas cerca de mi.

¿Por qué tan lejos estas?

El desvelo que ataca mis sueños cada día se hace más fuerte;
tu mi niño de ojos tristes,
¿volverás?
¿Vendrás a liberar mis instintos?

Quisiera poder llegar donde estas,
quisiera correr desenfrenadamente hasta lo alto de ese lugar donde las estrellas llenan los vacíos,
donde derraman granizo plateado,
donde la felicidad se torna en éxtasis,
donde tu cuerpo ingenuo es envenenado por el dulzor de mi piel.

Se que hay un largo camino por recorrer,
no se si lo lograré;
si no llego,
promete amarme como lo hiciste ayer,
te pido que me esperes con ansias,
si lo logro
cantame nuestra canción,
luego déjame morir, morir en tus brazos.

Wishmaster esto es para tí, esperaré en el vacío.