Mirando el atardecer ese día, sentí paz, sentí tranquilidad, tú, mi compañero de soledad, entre palabras y Jazz, enredamos nuestras vidas.
Cada día que paso vi tu corazón y amé esa entrega, ese desprendimiento de las cosas, ese espíritu libre que solo quiere vivir y amar.
¿Secretos? Si, si que los hay, pero a mi no me escondes nada, llegué a tu corazón y se que aunque estemos lejos y no nos veamos más, allí te quedaras.
Te quiero mucho, atesoraré tu amistad.
F. Ruru (Boy boy para los chicos de hoy).



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